Por Tania y Fernando
A lo largo de la historia humana, curiosamente, lo que con mayor celo se ha intentado prohibir ha perdurado hasta nuestros días, protegido por el tradicionalismo propio a una cultura. Canciones, bailes y otras obras literarias de carácter popular que en su momento fueron tildadas como peligrosas para las buenas costumbres y las normas imperantes, trascendieron los tiempos y llegaron a la actualidad. Es el caso de muchas coplas y versos de cancioncillas que primeramente fueron indecentes o lascivas y terminaron por integrarse con toda naturalidad al cancionero tradicional infantil.
Estas obras prohibidas, contrariamente a lo que podría esperarse por quienes las censuraron, son muchas veces un verdadero oasis de posibilidades educativas y de portentosos retos a la inteligencia. La maestra Perri Klass, profesora de periodismo y pediatría de la Universidad de Nueva York, sostiene la idea de que las listas de libros censurados pueden ser, de hecho, un gran recurso para aquellos padres que buscan ansiosamente y con mucho temor herramientas para enseñar a los niños acerca del mundo y de ellos mismos.
Libros que hablan sobre los diversos aspectos de la sexualidad, drogas y alcohol, problemas mentales, abuso y violencia o sencillamente el crecimiento y desarrollo del cuerpo humano han sido a menudo tratados con abierto desinterés (quizá por considerarlos temas poco poéticos) pero también con recalcitrante hostilidad, al agrado de prohibirlos y de desincentivar su lectura, más por su contenido que por su calidad como obra literaria o educativa.
Como adultos, sin embargo, convendría acercarnos junto con los niños y públicos jóvenes a leer estos libros que han sido censurados y prohibidos porque, como dice la maestra Klass, entonces tendríamos la grandiosa oportunidad de ejercer nuestra madurez y experiencia al discutir y orientar a los más pequeños sobre los contenidos y la información que proveen estos libros y así sacar conclusiones del porqué la gente ha decidido tildarlos de problemáticos. Ello nos convertiría en mediadores y no en promotores de la censura.
La maestra Klass (el artículo completo puede consultarse aquí) ha hecho la siguiente lista de libros censurados y prohibidos por diferentes organizaciones en Estados Unidos, libros que afortunadamente también podemos conseguir desde casi cualquier sitio a través de internet:
Soy Jazz, escrito por Jessica Herthle y Jazz Jennings, es un libro álbum ilustrado polémico desde su publicación en 2014 por tratar el tema de la diversidad sexual en jóvenes, particularmente el caso de una de sus autores, Jazz Jennings, niña transgénero de 14 años. Se ha asumido que es impropio que se enseñe en las escuelas, pero también se ha dicho que promueve la tolerancia y el respeto.
Es Perfectamente normal: los cambios corporales, el crecimiento, sexo y salud sexual, escrito por Robie Harris. Este libro ilustrado por Michael Emberley fue prohibido por considerarlo inapropiado para públicos jóvenes debido a los temas que tocaba.
Capitán Calzoncillos. Esta serie de libros ha encabezado durante mucho tiempo las listas de libros censurados,
quizá porque siempre ha resultado cautivador para los públicos más jóvenes debido a que trata temas sobre el aprecio al cuerpo y sus funciones.
¿Estás ahí, Dios? Soy yo, Margaret. Escrito por Judy Blume, es una novela que relata la profunda preocupación de una joven sobre cuándo y dónde ocurrirá su menstruación; trata además los problemas habituales a los que muchas adolescentes deben enfrentarse.